Un mercado emergente que gana interés internacional por su transformación económica, la mejora de la seguridad y su posicionamiento estratégico dentro de Latinoamérica.
El Salvador atraviesa una transformación marcada por la mejora de la seguridad, un turismo internacional creciente y el desarrollo de nuevas infraestructuras estratégicas.
La combinación de dolarización, apertura económica y un entorno fiscal competitivo ha empezado a posicionar al país como un mercado a considerar dentro de una estrategia de diversificación internacional.
Las oportunidades disponibles pueden variar según la ubicación, la disponibilidad y la fase de desarrollo del proyecto.
El Salvador utiliza el USD como moneda oficial, eliminando por completo el riesgo cambiario para los inversores internacionales.
Sin impuestos de patrimonio, sucesiones ni donaciones. Las rentas de origen extranjero no tributan localmente, lo que crea un marco muy favorable para los inversores internacionales.
El crecimiento del turismo, las nuevas infraestructuras y su posicionamiento como polo emergente de innovación y activos digitales refuerzan la visibilidad internacional del país.
Una mejora significativa de la seguridad pública ha devuelto la confianza a los inversores y acelerado el interés internacional por el país.
El creciente interés empresarial y tecnológico por El Salvador refleja la transformación económica en curso y la apertura internacional del país.